Cómo preparar un desayuno saludable para tus niños

“Las mañanas en casa son un caos: todos corren a bañarse y vestirse para ir al trabajo o la escuela. ¿El desayuno? Para nosotros, los adultos, a veces no existe; para mis hijos es un martirio porque aún están dormidos y tengo que presionarles para que coman rápidamente.”

Si esta historia te suena conocida tu y tus hijos están mal alimentados. Según un estudio de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas (FEDN) y la Sociedad Española de Pediatría Social (SEPS), un 8% de los niños mayores de 6 años no desayuna todos los días; un 40% de escolares solo comen lo que ellos quieren, lo cual no es siempre lo más saludable y en las proporciones adecuadas; y el 32,6% consumen productos que no son considerados alimentos.

Todos sabemos que la comida más importante del día es el desayuno, porque el cerebro se despierta con un estado de hipoglucemia. Después de 8 horas de descanso tu cuerpo necesita azúcares para recobrar la energía. Además las proteínas las requieren para desarrollar sus funciones. La falta de un desayuno nutritivo hará que estemos decaídos y con bajas defensas.

 

Los expertos recomiendan estos fáciles tips para que tus pequeños no se queden sin desayunar:

  • Levántalos una hora antes de que tengan que salir de casa, dales una ducha para que se despierten y dedícale al menos 30 minutos al desayuno.
  • Siéntate a desayunar con ellos, hazles partícipes desde el momento de preparar o servir. Si el tiempo es corto algunas cosas puedes adelantar la noche anterior. Come con ellos, el ejemplo es vital, así que tú también aliméntate bien.
  • Aleja la televisión de tu cocina y a tus hijos su quieren comer en frente de ella, al igual que cualquier dispositivo o distracción. El tiempo en la mesa debe ser para compartir y disfrutar de un momento tranquilo.
  • No te estreses por una receta perfecta, solo preocúpate que no falten estas raciones:
    • Fruta fresca y de temporada, puede ser una fruta entera o vaso de jugo puro, es decir sin azúcar.
    • Lácteos preferentemente bajos en grasa o desnatados. Leche, Yogur o quesos tiernos o frescos son la mejor opción.
    • Los cereales no pueden faltar en la mesa, pero escoge pan integral y sin harinas refinadas, y cuida la cantidad de azúcar, sal y grasas que contengan.
    • Una ración de grasas de aceites o margarinas vegetales.
    • De vez en cuando incluye una ración de frutos secos equivalentes a 25 g. (6 almendras o nueces).

Complácelos con cosas deliciosas que les gusta sin alejarte de lo que su cuerpo necesita. Llenarles de harinas y grasas saturadas puede afectarles tanto como no comer. Alimentarse al apuro o estresados también hace que su digestión no sea correcta.

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